Cuándo pedir ayuda

Ansiedad

La ansiedad se caracteriza por respuestas fisiológicas, tales como dificultades para respirar, temblor, sudoración, mareo y pérdida de conciencia, que, a veces, se estructuran en verdaderas crisis de pánico con temor intenso a no poder superar la crisis y morir. Otras veces se puede manifestar en forma de pensamientos recurrentes.

La ansiedad puede ser un signo más de un estado de estrés excesivo, o manifestarse dentro del contexto de una fobia, como el miedo a salir a la calle, a las relaciones sociales, a algún animal, (insectos, perros, pájaros…) miedo a las alturas o a los ambientes médicos, por citar algunos. Incluso, puede ser inespecífica y no tener un origen identificado.

Las experiencias traumáticas producen una angustia que puede aflorar al cabo del tiempo, de manera reiterada e intensificada, ya sea través de pesadillas, recuerdos en forma de imágenes o reviviendo la situación de manera involuntaria.

Alguna vez las personas realizan rituales en forma de acciones o pensamientos repetitivos para disminuir la angustia que experimentan por una percepción de excesiva responsabilidad y necesidad de control.