Terapia familiar

Terapia familiar

Recomendada en caso de conflictos entre cónyuges, entre padres e hijos o bien cuando un miembro de la familia presenta algún síntoma que requiera colaboración del resto de miembros para ser resuelto.

En las sesiones de terapia familiar se escucha la opinión y se da voz a todos los miembros de la familia para captar el malestar de cada uno y buscar objetivos en común. La participación de diferentes personas conlleva un grado de complejidad mayor y, por eso, entendemos que una buena herramienta de trabajo es la coterapia. Es decir, la presencia de dos terapeutas dentro de la consulta. Esto permite, entre otras cosas, “dar voz” y observar las diferentes interacciones que se producen, además de cuidar las alianzas que se puedan crear.

Este formato también implica que las sesiones son de hora y media y se dividen en una primera parte donde se escucha a toda la familia, seguida de una segunda parte en la que los terapeutas abandonan la sala para encontrarse y poner en común lo que se ha pensado y sentido. Durante la tercera y última parte los profesionales regresan a la sala y hacen una devolución consensuada de lo que han observado, que ayuda a la familia a seguir hasta el próximo encuentro.